Protección de recursos o agresividad por los snacks o comida

Publicado por Team GUAU&CAT en

protección o agresividad

¿Habéis visto alguna vez, que cuando te acercas a un perrito o gatito mientras está comiendo o lleva su snack favorito en la boca, te enseña los dientes o te gruñe? Eso NO significa que este perro o gato, en concreto, sean agresivos y vayan a morderte; eso es porque está protegiendo su comida o su snack.

Este hecho ocurre cuando el peludito considera que lo que lleva en la boca, entre las patas o lo que se está comiendo, es un recurso de gran valor, y por lo tanto, no quiere perderlo, es su gran tesoro. Imagínate que te estás comiendo tu pizza favorita y, de repente, llega alguien, y te la quita de la boca o de las manos; por lo menos se llevará un par de gritos (incluso algún insulto, jeje).

La situación que acabamos de describir se llama protección de recursos, y puede ocurrir con cualquier elemento, ya sea su cama, su juguete favorito o incluso una persona. Pero tiende a ocurrir mucho con la comida y con sus snacks favoritos.

Durante este comportamiento, en el que nos gruñe o nos enseña los dientes, el perrito o gatito nos está diciendo: “Aléjate de mí y de mi comida porque tiene mucho valor, y no me siento cómodo contigo cerca”. Puede ser que desconfíe de perder su comida o snack, y quiera comérselo tranquilamente él solo y aislado. Pero también puede ser un comportamiento indeseado para nosotros porque si nos acercamos o alguien se acerca sin querer e invade su espacio personal de forma involuntaria, puede acabar en algo más que un gruñido, podría acabar en una mordida o en un marcaje con los dientes.

perro protección recursos

Si detectamos que este comportamiento empieza a ocurrir habitualmente, y el perro o gato se empiezan a poner tensos en situaciones del día a día; como cuando le llenamos el plato de su comida favorita, o bien cuando le damos un snack, deberemos empezar a prestar atención y buscar una gestión y solución a este problema antes de que pueda ir a más.
Lo primero que hay que hacer es conocer a nuestro peludito y avanzarnos a los gruñidos, entendiendo su lenguaje corporal. Antes de que un perrito nos enseñe sus dientes o nos gruña, suele mostrar otras señales de incomodidad. Estas señales son tensión y rigidez. Veremos como se muestra muy quieto en tensión, e incluso con su cuerpo oculta o protege ese recurso (comida o snacks). También lo podemos ver mirándonos fijamente o de reojo, mientras vigilan que no nos acerquemos más y no rompamos su espacio “de seguridad”.
Si ha llegado el punto, en el que ya muestra esta protección de recursos frente a la comida o los snacks, NO debemos ir nunca a quitárselo del plato o de la boca. Si hiciéramos esto, estaríamos potenciando su desconfianza hacia nosotros y estimulando aún más esta protección de recursos, con ese gesto podríamos llegar a situaciones límite como que nos llegue a morder. Es por eso, que si nos encontramos frente a esta situación, debemos proporcionarle su espacio, se debe sentir seguro mientras está comiendo. Si nos hemos acercado demasiado sin querer o hemos hecho un gesto que ha desencadenado un gruñido, deberemos retroceder y evitar repetir esta acción que lo ha hecho sentir inseguro frente a su recurso que protege. Además es muy importante que si nuestro peludo nos ha gruñido o nos ha llegado a enseñar sus dientes, no le castiguemos ni lo riñamos, ya que castigar el comportamiento de “aviso” hará que la próxima vez no avise y directamente se pueda tirar a morder, lo que sería una situación muy crítica por no poder prevenir su incomodidad antes de tiempo.

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Suele ser habitual, en perros o gatos adoptados que han pasado hambre, que ahora muestren esta protección de recursos frente a su comida. Para evitar estas situaciones, lo podemos trabajar. Con algunas órdenes que sepa nuestro peludo, será más fácil gestionar estas situaciones. Podemos enseñarle algunas órdenes como “suelta”, “deja”, “quieto”,.. que nos ayudarán a no acercarnos a él y respetar sus tiempos y su espacio mientras se encuentran en una situación de protección de recursos. Si solo muestra protección de recursos por un snacks o un producto en concreto, podemos evitar dárselo hasta que solucionemos la situación para no agravar más el problema. Además si, por ejemplo, vamos por la calle y coge algún trozo de comida o basura que le parece un tesoro, y muestra protección de recursos, por mucho que queramos que lo suelte, NO podemos acercarnos a él porque seguramente empeoraremos la situación. En estos casos, podríamos llevar un juguete o su snack favorito para ofrecérselo y cambiárselo por la basura que ha cogido, así estaremos evitando el conflicto y no romperemos más la confianza que tiene con nosotros.

Debemos conocer los límites de nuestro perro o gato y saber respetarlos. En el caso de que estos límites no se correspondan con llevar una vida cotidiana tranquila y sin peligro para los miembros de la familia y otras personas y animales, lo mejor será buscar a un profesional educador canino o felino, o un veterinario etólogo para que nos ayude a mejorar y a potenciar la adaptación a estas situaciones críticas.

Con pautas de un profesional, y con paciencia y constancia, podremos ayudar a nuestro peludo a superar esta protección de recursos y así, podremos construir un ambiente familiar tranquilo, feliz y seguro para toda la familia multiespecie.

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