5 alimentos antiparasitarios naturales para tu perro

Categorías : Alimentación

A veces tenemos que convivir con los tan temidos parásitos que pueden afectar a nuestros perros y gatos.

La mayoría conocemos los antiparasitarios sintéticos, es decir, los medicamentos diseñados para eliminar o repeler los parásitos que pueden llegar al organismo de un perro o un gato.

Pero ¿sabías que también existen alimentos e ingredientes naturales que pueden ayudar a combatir los parásitos de una forma más orgánica?

Eso sí, es importante tener en cuenta que la eficacia de estos remedios naturales no suele ser tan alta ni tan predecible como la de los antiparasitarios farmacológicos.

Los antiparasitarios sintéticos han sido desarrollados específicamente para prevenir, repeler o eliminar parásitos de forma controlada y con una eficacia demostrada.

En cambio, algunos ingredientes naturales pueden servir como apoyo y ayudar a reducir el riesgo de infestaciones o complementar otras medidas preventivas.

Por ello, aunque determinados alimentos naturales pueden resultar interesantes como parte de una estrategia de prevención, no deben considerarse un sustituto de los tratamientos veterinarios cuando existe una infestación parasitaria o un riesgo elevado de contagio.

Ajo

El ajo es una hortaliza muy habitual en la dieta mediterránea y, al mismo tiempo, uno de los alimentos más controvertidos cuando hablamos de nutrición canina.

Esto se debe a que, en determinadas cantidades, también puede resultar tóxico para los perros. Sin embargo, como ocurre con muchas sustancias, la toxicidad depende siempre de la dosis administrada.

La toxicidad del ajo está relacionada con su capacidad para afectar a los glóbulos rojos, pudiendo dañarlos y provocar anemia si se consume en cantidades excesivas.

Por ello, lo más importante es entender que el riesgo depende de la cantidad ingerida y que una dosis adecuada no tiene por qué resultar perjudicial.

Cuando el ajo se corta, se machaca o se trocea, genera distintos compuestos sulfurados, entre ellos la alicina, un principio activo al que se le atribuyen propiedades antiparasitarias, antifúngicas, antibacterianas e incluso antivíricas.

Según diversos estudios, la dosis considerada tóxica en perros ronda los 5 gramos de ajo por kilogramo de peso corporal. Esto significa que un perro de 10 kg tendría que ingerir aproximadamente 50 gramos de ajo para alcanzar una dosis potencialmente tóxica.

Teniendo en cuenta que una cabeza de ajo suele pesar alrededor de 15 gramos, un perro de 10 kg tendría que consumir más de tres cabezas completas para llegar a esa cantidad.

Se trata de una dosis muy elevada que difícilmente se produce de forma accidental.

Por este motivo, muchas personas consideran que los posibles beneficios del ajo, utilizado en cantidades adecuadas, pueden superar sus riesgos potenciales.

Administrado de forma controlada y siempre bajo supervisión profesional, puede ayudar a combatir algunos parásitos intestinales, como las giardias, además de contribuir al correcto funcionamiento del sistema inmunitario.

Aun así, antes de incorporar ajo a la dieta de tu perro, es recomendable consultar con un veterinario para asegurarte de que no presenta ninguna enfermedad o condición que pueda aumentar su sensibilidad a este alimento.

Aceite de coco

El aceite de coco es un ingrediente natural con múltiples aplicaciones y beneficios para perros y gatos.

Puede utilizarse tanto por vía oral como de forma tópica sobre la piel. Cuando se aplica de manera cutánea, ayuda a mantener la piel hidratada y a mejorar el estado del pelaje.

Se trata de un alimento rico en ácidos grasos, especialmente en ácido láurico, un compuesto presente en grandes cantidades de forma natural en el coco.

Diversos estudios han demostrado que el aceite de coco puede ayudar a combatir determinadas infecciones bacterianas y fúngicas. Además, tradicionalmente también se ha utilizado como remedio natural para apoyar el control de algunos parásitos intestinales.

Gracias a su elevado contenido en grasas saludables, puede resultar interesante para animales que necesitan un aporte energético adicional, como perros con dificultades para ganar peso o aquellos que requieren una dieta con un mayor contenido graso.

Uno de los usos más populares del aceite de coco es su aplicación sobre la piel.

Además de aportar hidratación, puede ayudar a crear una barrera natural que contribuya a repeler pulgas, garrapatas y otros artrópodos que pueden actuar como transmisores de enfermedades.

Algunos estudios han evaluado su capacidad como repelente natural frente a determinados insectos, obteniendo resultados prometedores cuando se compara con otros productos utilizados habitualmente.

Para su uso externo, suele recomendarse aplicar una pequeña cantidad en zonas especialmente expuestas, como las patas, las orejas y la grupa, antes de realizar paseos por parques, zonas boscosas o lugares donde pueda haber una mayor presencia de parásitos externos.

Aun así, es importante recordar que los remedios naturales deben considerarse un complemento y no siempre sustituyen a los antiparasitarios prescritos por el veterinario en zonas con alto riesgo de infestación o transmisión de enfermedades.

Lee la guía completa sobre el aceite de coco para perros aquí.

Levadura de cerveza

Nuestros peludos no pueden beber cerveza, pero sí pueden beneficiarse de uno de sus derivados más conocidos: la levadura de cerveza.

La levadura de cerveza es un suplemento nutricional que se obtiene durante el proceso de elaboración de la cerveza y que puede añadirse fácilmente a la ración diaria de comida de perros y gatos.

Uno de sus principales beneficios es su alto contenido en vitaminas del grupo B, especialmente en tiamina o vitamina B1.

Tradicionalmente, esta vitamina se ha relacionado con un posible efecto repelente frente a algunos parásitos externos. Cuando la levadura de cerveza se administra de forma continuada, puede influir ligeramente en el olor corporal del animal, haciendo que resulte menos atractivo para determinados parásitos.

Para obtener este posible efecto preventivo, es importante que la suplementación sea regular y diaria, siempre respetando las cantidades recomendadas para cada animal.

Sin embargo, las ventajas de la levadura de cerveza van mucho más allá de su posible acción antiparasitaria.

Gracias a su contenido en fibra, puede favorecer el tránsito intestinal y contribuir al equilibrio digestivo.

Además, es una fuente natural de proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales que ayudan a complementar una alimentación equilibrada.

Algunos tutores también la utilizan como apoyo nutricional en perros nerviosos o sensibles, ya que las vitaminas del grupo B participan en el correcto funcionamiento del sistema nervioso.

Por todo ello, la levadura de cerveza se ha convertido en uno de los suplementos naturales más populares dentro de la alimentación natural para perros y gatos.

Semillas de calabaza o papaya

Las semillas de calabaza y las semillas de papaya son dos de los remedios naturales más conocidos cuando hablamos de apoyo frente a los parásitos intestinales en perros y gatos.

Ambas contienen compuestos naturales que se han relacionado tradicionalmente con la lucha contra determinados parásitos digestivos.

En el caso de las semillas de calabaza, su efecto se atribuye principalmente a la cucurbitina, un compuesto natural que puede ayudar a inmovilizar ciertos parásitos intestinales, favoreciendo posteriormente su eliminación.

Por su parte, las semillas de papaya contienen carpaína, un alcaloide al que también se le atribuyen propiedades antiparasitarias y que ha sido utilizado tradicionalmente en diferentes culturas con este fin.

El uso de estas semillas como remedio natural se remonta a siglos atrás, aunque en los últimos años diversos estudios han investigado sus posibles efectos sobre algunos parásitos intestinales.

Aunque los resultados son prometedores, es importante recordar que su eficacia no siempre es comparable a la de los tratamientos antiparasitarios veterinarios convencionales.

Para que las semillas puedan liberar correctamente sus compuestos activos, es fundamental triturarlas o molerlas previamente.

Si se ofrecen enteras, es posible que atraviesen el sistema digestivo sin llegar a liberar una cantidad significativa de las sustancias responsables de sus posibles beneficios.

Por ello, si decides incorporarlas a la alimentación de tu perro o gato, lo más recomendable es añadirlas trituradas y siempre dentro de una dieta equilibrada y adaptada a sus necesidades.

Orégano

El orégano es una planta aromática muy habitual en la cocina mediterránea, conocida por su aroma intenso y por ser un condimento frecuente en platos como pizzas, pastas o carnes.

Más allá de su uso culinario, el orégano presenta interesantes propiedades naturales que pueden ser útiles también en la alimentación de perros y gatos.

Se trata de un ingrediente con efecto antifúngico, antibacteriano y antiparasitario, además de ser rico en antioxidantes naturales.

Algunos estudios científicos han evaluado su posible acción frente a determinados parásitos intestinales como la Giardia.

En uno de estos estudios se comparó el uso de orégano con otros tratamientos como el metronidazol (un fármaco antiparasitario) y las semillas de calabaza, observándose resultados interesantes en la eficacia del orégano dentro de ese contexto experimental.

Aunque estos resultados son prometedores, es importante tener en cuenta que se trata de estudios concretos y que no siempre sustituyen la eficacia de los tratamientos veterinarios convencionales.

Por ello, el orégano puede utilizarse de forma puntual y en pequeñas cantidades como complemento dentro de la dieta, siempre adaptado a cada animal.

Su incorporación puede ayudar como apoyo natural dentro de una estrategia global de prevención frente a parásitos intestinales.

¿Conocías ya las propiedades de todos estos alimentos naturales?

Ahora que ya los conoces, puedes valorar incorporarlos de forma ocasional en la alimentación de tu peludo, siempre dentro de una dieta equilibrada y supervisada.

ESCRITO POR:

Dra. Marta Montolío

  • Doctora Cum Laude en Veterinaria (UAB)
  • Titulada en Veterinaria en la (UAB)
  • Certification in Veterinary Natural Nutrition (CIVT) *College of Integrative Veterinary Therapies, Australia

Referencias:

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