Cuando eliges la comida de tu perro o tu gato, probablemente te fijas en sus ingredientes, en cómo está formulada o en si se adapta a sus necesidades. Y tiene todo el sentido: lo que come es una parte importante de su salud y bienestar.
Pero hay otra parte de la historia que también importa. Porque detrás de cada plato hay una fábrica, personas, materias primas, energía, agua, frío, envases y transporte. Y, si queremos hablar de una alimentación más responsable, creemos que también hay que hablar de todo eso.
La producción sostenible de comida para perros y gatos implica gestionar de forma responsable los recursos que intervienen en su fabricación, desde la energía y el agua hasta las materias primas, la conservación, los envases y la producción.
En Guau&Cat no pensamos que una fábrica de alimentación pueda ser una actividad sin impacto. Fabricar comida consume recursos. La cuestión es qué hacemos con ellos, cómo podemos utilizarlos mejor y qué decisiones podemos tomar para reducir aquello que no es necesario.
Para nosotros, la sostenibilidad no es una etiqueta que podamos ponernos y dar el tema por terminado. Es más bien una forma de trabajar: mirar lo que hacemos, detectar qué podemos mejorar y seguir avanzando.
Fabricar comida también tiene un impacto
Una fábrica de alimentación necesita muchos recursos para funcionar. Hay maquinaria que necesita electricidad, agua que se utiliza durante los procesos de fabricación, materias primas que deben procesarse, cámaras de frío y congelación para conservar los alimentos, envases para protegerlos y una logística que permita que lleguen hasta tu casa.
Todo esto forma parte de la realidad de fabricar comida. Por eso preferimos hablar de mejora y eficiencia antes que de soluciones perfectas. No podemos hacer desaparecer todas estas necesidades, pero sí podemos preguntarnos continuamente cómo gestionarlas de una forma más responsable.
Y algunas de esas decisiones están en lugares que probablemente nunca ves cuando recibes una caja de Guau&Cat en casa.
El sol también trabaja en nuestra fábrica
La fabricación y conservación de comida congelada necesita electricidad de forma constante. La maquinaria industrial y las cámaras de frío y congelación forman parte de nuestro día a día.
Por eso, hemos cubierto aproximadamente 700 m² de nuestra fábrica con placas solares.
La idea es sencilla: aprovechar la superficie que ya tenemos para generar parte de la energía que utilizamos allí mismo, a partir de una fuente renovable.
No significa que una fábrica deje de necesitar electricidad. Tampoco queremos presentar las placas solares como una solución mágica. Pero sí nos permiten incorporar energía renovable a nuestro modelo de producción y reducir nuestra dependencia de la red eléctrica.
Y creemos que, cuando una necesidad es inevitable, merece la pena buscar una forma mejor de cubrirla.

¿Y qué pasa con el agua que utilizamos?
Hay cosas que forman parte de una fábrica y que el cliente nunca llega a ver. El tratamiento del agua es una de ellas.
En nuestra fábrica contamos con un sistema propio de tratamiento de aguas. Las aguas utilizadas durante los procesos pasan por una instalación de depuración, con un gran tanque donde se realiza el tratamiento antes de que el agua sea vertida al alcantarillado.
Puede que no sea la parte más visible de fabricar comida, pero para nosotros también forma parte del proceso.
Porque cuidar los recursos no consiste solamente en pensar en lo que utilizamos, sino también en cómo gestionamos aquello que generamos durante la actividad.
Aprovechar mejor las materias primas
También creemos que una forma de producir mejor es intentar aprovechar al máximo las materias primas que entran en nuestra fábrica.
Aquí la innovación tiene mucho que aportar. Uno de los proyectos de I+D en los que estamos trabajando tiene que ver con el hueso. Hemos desarrollado un proceso en el que las carcasas se procesan para obtener una emulsión fina que posteriormente puede integrarse de forma homogénea en el producto.
Detrás de algo así hay mucho más que una máquina nueva. Hay investigación, pruebas y desarrollo de procesos para encontrar formas de aprovechar mejor los recursos y seguir mejorando cómo fabricamos.
Porque para nosotros innovar no significa solamente hacer algo nuevo. También significa encontrar una manera mejor de hacer lo que ya hacemos.

Crecer no debería significar desperdiciar más
Guau&Cat ha ido creciendo y, con ello, también lo ha hecho nuestra capacidad de producción.
Crecer implica incorporar maquinaria, ampliar capacidad y reorganizar espacios y procesos. Pero también nos plantea una pregunta:
¿Podemos producir más utilizando mejor los recursos? Es una de las preguntas que intentamos hacernos cada vez que revisamos un proceso.
A veces la mejora está en una nueva maquinaria. Otras veces, en reorganizar un espacio, reducir manipulaciones innecesarias, estandarizar un proceso o aprovechar mejor el tiempo y las materias primas.
Son cambios que quizá no se notan cuando abres un paquete de comida en casa. Pero todos ellos forman parte de lo que ocurre antes de que ese paquete llegue a tus manos.
El frío es necesario. Hacerlo mejor, también
Nuestra comida necesita frío para conservarse correctamente. La congelación forma parte de nuestro modelo y nos permite conservar los alimentos sin depender de conservantes artificiales. Pero mantener cámaras de frío y congelación también implica consumo energético.
Y aquí creemos que es importante ser claros: no se trata de decir que el frío no tiene impacto. Lo necesitamos para conservar correctamente el producto. El reto está en conseguir que esta necesidad sea compatible con una gestión energética cada vez más eficiente.
Por eso, la eficiencia de las instalaciones y la forma en la que gestionamos nuestras cámaras de conservación son aspectos que debemos revisar continuamente.
Un envase tiene que hacer su trabajo
El packaging también forma parte de esta conversación.
Para nosotros, un envase tiene que hacer principalmente tres cosas: proteger, conservar y facilitar el uso del alimento.
Por eso intentamos evitar elementos que no aporten un valor real al producto y apostamos por envases funcionales y sencillos.
También trabajamos para identificar correctamente los materiales y facilitar su gestión una vez utilizados.
Un ejemplo son nuestros nuevos doypacks de snacks, cuyo residuo de envase se gestiona a través del contenedor amarillo.
No creemos que añadir más elementos convierta un envase en mejor. Al contrario: si algo no es necesario, ¿para qué utilizarlo?

Producir lo que necesitamos también importa
Hay otra parte de la producción que puede pasar desapercibida: cuánto fabricamos.
Guau&Cat fabrica y vende principalmente de forma directa al consumidor. Esto nos permite tener un mayor control sobre la producción, el stock y la preparación de los pedidos.
Y ese control también nos ayuda a planificar la fabricación en función de la demanda y ajustar mejor las cantidades que necesitamos.
En alimentación, donde trabajamos con materias primas y productos que necesitan conservación, producir de acuerdo con las necesidades reales también es una forma de evitar excedentes y reducir desperdicios.
No se trata de fabricar más porque podemos hacerlo, sino de intentar que la producción esté lo más alineada posible con lo que realmente necesitamos.
¿Por qué os contamos todo esto?
Porque creemos que cuando eliges una empresa para alimentar a tu peludo no solo estás comprando un producto. También estás eligiendo, en cierta medida, qué tipo de empresas quieres apoyar.
Y sabemos que cada vez somos más las personas que, además de preguntarnos si un alimento es bueno para nuestro perro o nuestro gato, queremos saber qué hay detrás: cómo se fabrica, qué ingredientes utiliza, cómo trata a las personas y los recursos que necesita para producir.
Por eso nos parece importante enseñar también esta parte de Guau&Cat.
No para decir que lo hacemos todo perfecto.
Lo hacemos lo mejor que podemos y seguimos buscando cómo hacerlo mejor.
La sostenibilidad no es un punto de llegada
Para nosotros, este es probablemente el punto más importante. La sostenibilidad no es instalar placas solares y dar el trabajo por terminado. Tampoco es utilizar un determinado envase y poder decir que ya hemos hecho nuestra parte.
Es un proceso. A medida que crecemos, tenemos la oportunidad de conocer mejor dónde utilizamos energía y agua, dónde se generan mermas y qué procesos podemos mejorar. Y cuanto mejor conocemos nuestra propia actividad, mejores decisiones podemos tomar.
Por eso queremos seguir mejorando y, sobre todo, seguir midiendo. Porque fabricar comida para nuestros peludos implica utilizar recursos. Y precisamente por eso creemos que tenemos la responsabilidad de preguntarnos continuamente si podemos utilizarlos mejor.
Producir más no debería significar desperdiciar más. Nuestro reto es seguir creciendo mientras hacemos un mejor uso de la energía, el agua, las materias primas y cada recurso que entra en nuestra fábrica.
Porque cuidar de nuestros peludos también puede significar preguntarnos qué hay detrás de aquello que ponemos en su plato.
Preguntas Frecuentes
¿Qué significa producir comida para perros y gatos de forma sostenible?
Significa identificar los recursos que intervienen en la fabricación, como energía, agua, materias primas, frío y envases, y buscar formas de utilizarlos de manera más eficiente.
¿Qué medidas de sostenibilidad aplica Guau&Cat en su fábrica?
Entre otras medidas, Guau&Cat cuenta con aproximadamente 700 m² de placas solares, un sistema propio de tratamiento de aguas y procesos destinados a aprovechar mejor las materias primas.
¿La comida congelada consume más energía?
La conservación mediante frío requiere energía, por lo que la eficiencia de las instalaciones y la gestión de las cámaras forman parte de los aspectos que Guau&Cat revisa continuamente.
¿Cómo intenta Guau&Cat evitar desperdiciar comida?
El control directo de la fabricación, el stock y la venta permite planificar la producción según la demanda y ajustar mejor las cantidades necesarias.
Compartir este contenido