La dieta para perros con leishmaniosis es clave para ayudar a controlar la enfermedad y mejorar la calidad de vida del animal. Una alimentación adecuada puede reforzar el sistema inmunitario, proteger órganos como riñón e hígado y reducir complicaciones asociadas al tratamiento.
En este artículo te explicamos qué puede comer un perro con leishmania, qué alimentos conviene priorizar y qué alimentos es mejor evitar según el estado de la enfermedad.
¿Qué es la leishmaniosis en perros?
La Leishmaniasis es una enfermedad causada por un parásito protozoo que se contagia a través de un insecto flebótomo. Esta enfermedad afecta a muchos perros de la zona mediterránea y cada vez hay más perros contagiados. Por eso, la prevención es clave y poder ofrecer calidad de vida a los perros con leishmaniosis pasa también por ofrecerles una dieta de calidad.
¿Qué efectos produce la leishmaniosis?
La leishmaniosis puede producir signos clínicos y síntomas muy diversos según el perro, entre los más frecuentes encontramos:
- Lesiones cutáneas: heridas o úlceras en la piel que no curan, caída de pelo, …
- Problemas digestivos: como diarreas y heces blandas
- Enfermedad renal y problemas hepáticos
- Cojeras y dolor articular causado por una inflamación de las articulaciones
¿Cómo prevenir la leishmaniosis en perros?
La prevención de la leishmaniosis es una de las herramientas más importantes frente a la leishmaniosis, especialmente en zonas mediterráneas, donde el flebótomo está muy presente durante los meses de más calor. Aunque no existe una medida que proteja al 100 %, sí podemos reducir mucho el riesgo combinando varias estrategias.
La primera medida es evitar la picadura del flebótomo mediante antiparasitarios externos con efecto repelente, como collares o pipetas indicados específicamente frente a flebótomos. Es importante usarlos correctamente, respetar la duración del producto y no esperar a que empiece el verano si vivimos en una zona de riesgo.
También puede ayudar evitar los paseos al atardecer y durante la noche en épocas de mayor actividad del flebótomo, utilizar mosquiteras en casa y evitar que el perro duerma en exteriores en zonas endémicas.
La vacunación frente a la leishmaniosis puede ser una herramienta complementaria en algunos perros, siempre valorada por el veterinario. La vacuna no evita necesariamente que el perro entre en contacto con el parásito, pero puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar enfermedad clínica.
Además, en zonas de riesgo es recomendable realizar controles veterinarios periódicos, incluso en perros aparentemente sanos. Detectar la infección de forma temprana permite actuar antes de que aparezcan complicaciones importantes, especialmente a nivel renal.
¿Por qué la alimentación es clave en la leishmaniosis?
La alimentación no sustituye al tratamiento ni al control veterinario, pero es una herramienta muy importante para acompañar al organismo del perro. En un perro con leishmaniosis, la dieta debe ayudar a:
- Mantener una buena condición corporal y evitar la pérdida de masa muscular
- Aportar proteínas de alto valor biológico, es decir, proteínas de buena calidad y fácil aprovechamiento por el organismo.
- Favorecer una buena hidratación, especialmente si existe riesgo renal.
- Reducir la carga de trabajo del riñón y del hígado cuando estos órganos están afectados
- Aportar antioxidantes naturales que ayuden a compensar el estrés oxidativo asociado a la inflamación crónica
- Adaptarse al tratamiento con alopurinol, si el perro lo está tomando
Por eso no existe una única dieta para leishmania válida para todos. La dieta debe ajustarse al estado real del perro: si está estable, si toma alopurinol, si hay enfermedad renal, si hay alteraciones hepáticas o si presenta síntomas digestivos.
Dieta recomendada según el estado del perro
| Estado del perro | Objetivo de la dieta | Recomendaciones principales |
|---|---|---|
| Leishmaniosis controlada (sin alopurinol) | Mantener el sistema inmunitario y la condición corporal | Dieta natural cocinada completa, proteínas de alta calidad, antioxidantes naturales, buena hidratación. |
| Tratamiento con alopurinol | Reducir el riesgo de cristales de xantina | Dieta baja o moderada en purinas, priorizar carnes blancas, alta hidratación y controles periódicos de orina. |
| Afectación cutánea | Favorecer la regeneración de la piel y reducir la inflamación | Dieta rica en omega-3 mediante pescado azul o suplementación. |
| Síntomas digestivos | Mejorar la digestión y regular el tránsito intestinal | Dieta altamente digestible basada en carnes blancas, verduras con fibra y, si es necesario, dieta de eliminación. |
| Afectación hepática | Disminuir la carga del hígado y aportar antioxidantes | Dieta baja en grasa, proteínas magras como pollo y alimentos ricos en antioxidantes (por ejemplo, espinacas). |
| Afectación renal | Proteger la función renal y mantener la hidratación | Alimentación húmeda con proteínas de alta calidad, abundante agua, suplementos como omega-3 y quercetina. En enfermedad renal avanzada, dieta personalizada con un nutricionista veterinario. |
Leishmaniosis controlada
Si tu perro es positivo en leishmaniosis, pero la tiene controlada (sin tomar alopurinol), entonces puedes optar por una dieta natural cocinada de alta calidad. En este caso la dieta debe ser con ingredientes de calidad, que sea completa nutricionalmente, y que aporte antioxidantes para mantenerse sano. Una opción son las dietas cocinadas de Guau&Cat que aportan verduras y frutas entre sus ingredientes que contienen antioxidantes.
Leishmaniosis con tratamiento con Alopurinol
El alopurinol es un medicamento utilizado con frecuencia en perros con leishmaniosis. Este medicamento interfiere en el metabolismo de las purinas, unas moléculas presentes tanto en el organismo como en muchos alimentos. Como consecuencia, algunos perros pueden formar cristales o cálculos de xantina en la orina.
Por este motivo, cuando un perro toma alopurinol durante periodos prolongados, la dieta debe ser baja o moderada en purinas y muy hidratante. En la práctica, esto significa priorizar carnes blancas.
En estos perros también es importante hacer controles de orina. La dieta ayuda, pero no sustituye a la revisión veterinaria ni al control de cristales, sedimento urinario o posibles cálculos.
Si los cristales no desaparecen o aparecen órganos afectados conviene trabajar con un nutricionista certificado y no aplicar una dieta genérica.
Leishmaniosis con afectación cutánea
La piel es una de las zonas que más frecuentemente se ve afectada. En este caso, la dieta de estos perros deberá ser rica en ácidos grasos omega-3 que ayudan a mantener la piel sana y saludable.
También, es un potente antioxidante y ayuda a componer la barrera grasa de la piel, dando soporte a la regeneración de lesiones cutáneas. El omega-3 se puede incorporar en forma de pescado azul, o bien como suplemento.
Leishmaniosis con síntomas digestivos
Algunos perros con leishmaniosis tienen síntomas gastrointestinales. La mayoría de veces vemos diarreas y heces blandas que son consecuencia de una inflamación que la leishmania ha provocado en el sistema digestivo.
Es importante poder controlar la leishmaniosis para minimizar las diarreas. Mientras, ofreceremos una dieta altamente digestible como comida cocinada a base de carnes blancas.
En algunos casos, es posible que el perro no tolere algunos ingredientes y se recomienda una dieta de eliminación para descartar ingredientes que no le sienten bien. También, proporcionar una dieta con fibra dietética aportada por verduras ayuda a regular el tránsito intestinal.
Leishmaniosis con afectación hepática
Algunos perros pueden sufrir problemas de hígado derivados de la leishmaniosis. El parásito puede alojarse en el hígado y causar daño. Se suelen ver las analíticas alteradas y en ecografía se pueden observar lesiones.
La dieta debe adaptarse al tipo y grado de alteración. En muchos casos puede ser recomendable utilizar dietas bajas en grasa y ricas en antioxidantes a través de ingredientes bien tolerados y suplementos pautados de forma individual. Alimentos como la carne de pollo y las espinacas son alimentos representativos de una dieta baja en grasa y con antioxidantes como la vitamina E.
Leishmaniosis con afectación renal
Muchos perros con leishmania acaban sufriendo este problema. Es la mayor causa de fallecimiento y de complicaciones en los perros que tienen la enfermedad. Por eso, es importante prevenir y revisar los valores renales.
La leishmaniosis produce daño en los glomérulos, que son unas estructuras del riñón encargadas de filtrar la sangre. Para estos perros será esencial una dieta que contenga alta hidratación y sea húmeda, y contenga proteína de calidad.
Si la insuficiencia renal está instaurada o avanzada, necesitará una dieta específica. Idealmente, en estos casos es recomendable que se paute una dieta junto con un nutricionista certificado y no aplicar una dieta genérica.
Además, será imprescindible añadir a su dieta suplementos antioxidantes y protectores renales como los ácidos grasos omega-3 y la quercetina.
Suplementos para un perro con Leishmania
Los suplementos pueden ser útiles, pero deben entenderse como apoyo nutricional, no como sustituto del tratamiento. En perros con leishmaniosis, conviene individualizar mucho porque no todos necesitan lo mismo:
- Artemisia annua: algunos compuestos derivados de Artemisia annua, se han estudiado por su posible actividad frente a Leishmania infantum. Aun así, la evidencia en perros todavía es limitada y no permite considerarla un tratamiento sustitutivo. Si se utiliza, debe hacerse siempre como apoyo complementario y bajo supervisión profesional, especialmente si el perro ya está recibiendo medicación.
- Omega-3: Estos ácidos grasos esenciales son uno de los pilares para mantener el organismo saludable. Lo encontramos en pescados azules y productos marinos. Además, es un gran aliado para reforzar la salud de la piel y el pelaje, ayudando a mantenerlos sanos.
- Hongos medicinales: Algunos hongos medicinales tienen la capacidad de potenciar la función del sistema inmunitario y así, podrían ayudar a combatir la leishmaniosis desde dentro.
Antes de añadir varios suplementos a la vez, es mejor priorizar. Un exceso de productos puede dificultar saber qué está ayudando y qué puede estar sentando mal.
Errores comunes en la alimentación
- Pensar que la dieta cura la leishmaniosis. La dieta ayuda, pero no elimina el parásito ni sustituye el tratamiento veterinario
- Reducir la proteína sin motivo. Una restricción excesiva puede favorecer la pérdida de masa muscular
- No adaptar la dieta cuando el perro toma alopurinol. En estos casos hay que controlar las purinas y vigilar la orina
- Usar dietas secas en perros con riesgo renal sin prestar atención a la hidratación
- Añadir suplementos sin revisar interacciones, dosis o duración
- No hacer controles de orina. En leishmaniosis, la orina aporta información clave, especialmente si hay proteinuria o tratamiento con alopurinol
- Copiar la dieta de otro perro. Dos perros con leishmaniosis pueden necesitar dietas muy diferentes
Conclusión
La leishmaniosis es una enfermedad compleja y cada perro puede vivirla de forma distinta. La alimentación no sustituye al tratamiento, pero puede marcar una gran diferencia en el bienestar diario, la hidratación, la masa muscular y el soporte de órganos como el riñón y el hígado.
La clave es adaptar la dieta al estado real del perro: no es lo mismo un perro positivo y estable que un perro que toma alopurinol, un perro con proteinuria o un perro con enfermedad renal avanzada. Por eso, ante la duda, lo más seguro es trabajar con una dieta natural completa y contar con el apoyo de un nutricionista certificado.
Preguntas frecuentes sobre la dieta para perros con Leishmania
¿Qué puede comer un perro con leishmania?
Puede comer una dieta natural cocinada completa, húmeda y adaptada a su estado. En general, conviene priorizar proteínas de buena calidad, verduras bien toleradas, pequeñas cantidades de fruta y una buena hidratación. Si toma alopurinol, la dieta debe ser baja o moderada en purinas.
¿La dieta cura la leishmaniosis?
No. La dieta no cura la leishmaniosis ni sustituye el tratamiento. Lo que sí puede hacer es ayudar al organismo del perro, apoyar el sistema inmunitario, cuidar órganos sensibles y mejorar su calidad de vida.
¿Qué frutas puede comer?
Puede tomar pequeñas cantidades de frutas como manzana, pera, arándanos, frambuesas o moras, siempre adaptadas a su tolerancia digestiva. Deben darse sin semillas, huesos ni partes duras. Las uvas y pasas deben evitarse siempre en perros.
¿Se puede dar pienso normal?
Depende del caso, pero en muchos perros con leishmaniosis una dieta húmeda y natural ofrece ventajas: aporta más agua, permite controlar mejor los ingredientes y se puede adaptar con más precisión si hay tratamiento con alopurinol, afectación renal, problemas digestivos o pérdida de masa muscular. Si el perro ya tiene complicaciones, es mejor valorar una dieta específica con un nutricionista certificado.
¿Todos los perros con leishmaniosis necesitan una dieta baja en purinas?
No necesariamente. La dieta baja o moderada en purinas es especialmente importante cuando el perro toma alopurinol. Si el perro no toma este medicamento y no tiene otros problemas, la dieta puede centrarse más en calidad, digestibilidad, hidratación y equilibrio nutricional.
¿Cuándo debería pedir ayuda profesional?
Conviene pedir ayuda si el perro toma alopurinol, pierde peso, tiene diarreas persistentes, no quiere comer, tiene proteinuria, alteraciones renales o hepáticas, o si quieres hacer una dieta natural casera completa. En estos casos, la pauta debe personalizarse.
Referencias
- Baneth G, et al. Renal dialysis and long-term treatment of a dog with kidney disease associated with canine leishmaniosis. Parasites & Vectors. 2018.
- Farinella F, Barbato G, Del Buono A, Montanino C. Molecular evaluation of the efficacy of fungal treatment combined with conventional therapies in treating canine leishmaniasis. Infectious Diseases and Tropical Medicine. 2025;11:e1690.
- Kaempfle M, et al. High Performance Liquid Chromatography Analysis and Purine Content of Commercially Available Low-Purine Diets for Dogs. Animals. 2023.
- Lombardi P, Palatucci AT, Giovazzino A, et al. Clinical and Immunological Response in Dogs Naturally Infected by L. infantum Treated with a Nutritional Supplement. Animals. 2019;9(8):501.
- Medkour H, et al. Potential of Artesunate in the treatment of visceral leishmaniasis in dogs naturally infected by Leishmania infantum: efficacy evidence from a randomized field trial. PLoS Neglected Tropical Diseases. 2020.
- Segarra S, Miró G, Montoya A, et al. Prevention of disease progression in Leishmania infantum-infected dogs with dietary nucleotides and active hexose correlated compound. Parasites & Vectors. 2018;11:103.
- Solano-Gallego L, et al. LeishVet guidelines for the practical management of canine leishmaniosis. Parasites & Vectors. 2011.
- Yimam Y, et al. Effectiveness of insecticide-impregnated dog collars in reducing incidence of canine leishmaniasis: a systematic review and meta-analysis. PLoS ONE. 2020.
ESCRITO POR:

Dra. María Jesús Zurbano
- Nutricionista certificada canina y felina (nº 2133, ANME, Australia)(
- Doctora en Biología (UB)
- Fundadora de Alkimeal
Compartir este contenido