Esterilización y castración ¿A favor o en contra?

Publicado por Team GUAU&CAT en

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El eterno debate entre los que dicen que hay que castrar a todos los perros y/o gatos, y los que dicen que nunca se deberían castrar, y deberíamos dejar que fueran libres en su naturaleza. Seguro que si vuestro perro o gato está castrado, alguna vez os habrán preguntado porqué lo hicisteis; y si vuestro peludo no está castrado, os habrán preguntado porqué no lo habéis hecho. Este debate no es tan simple como parece, es mucho más complejo, ya que intervienen muchos factores biológicos.

La castración es la extirpación de las glándulas sexuales, en el caso de los machos, los testículos; y en el caso de las hembras, los ovarios. Entre los motivos más comunes por los que se realiza, nos encontramos con la prevención de camadas indeseadas y con el hecho de evitar los celos y sus síntomas. Pero encontramos otros motivos más científicos y, también, de salud y bienestar de nuestros peludos, que nos pueden decantar la balanza a favor o en contra de realizar este procedimiento.

Los ovarios, en las hembras, son los encargados de producir dos hormonas muy importantes: el estrógeno y la progesterona; además es el órgano donde se produce la maduración de los ovocitos. Estas dos hormonas sexuales regulan el crecimiento de las características femeninas, como sería el desarrollo de algunas partes corporales como las mamas o la vulva.

En el caso de los machos, los testículos son los encargados de producir espermatozoides y la hormona sexual masculina que es la testosterona, que es la encargada del desarrollo de las características propias de los machos. Por eso, lo más importante, es que no se debería castrar a un peludito que aun está en desarrollo y en pleno crecimiento ya que, nos podemos encontrar con problemas de crecimiento o problemas de desarrollo de los órganos genitales debido a la falta de las hormonas sexuales. La edad idónea para realizar la castración sería a partir de los seis u ocho meses, pero cada caso es distinto, así que lo mejor será que lo valore un profesional.

En cuanto a las ventajas que encontramos para realizar este procedimiento, la principal sería evitar camadas y embarazos indeseados, y también evitar enfermedades de transmisión sexual. Y en el caso de las hembras, evitar la época de celo y/o pseudogestaciones (embarazo psicológico), en los cuales algunas hembras cambian mucho su comportamiento y pueden pasarlo realmente mal. En los machos, también se puede hacer para evitar que se escapen en busca de hembras o para evitar marcajes debido al deseo sexual.

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Las ventajas relacionadas directamente con enfermedades en hembras, son evitar las infecciones uterinas (piometras) que suelen ocurrir en hembras no castradas en edad adulta o sénior, y reducir el riesgo de padecer cáncer de mama en hembras que se han castrado pronto. En los machos, se disminuye el riesgo de cáncer testicular, y también previene la hiperplasia benigna de próstata que suele ocurrir en machos de edad sénior. En algunas enfermedades, como la diabetes y la epilepsia, la castración de las hembras será parte del tratamiento y podría mejorar su condición de salud, ya que durante el celo los niveles hormonales pueden variar y empeorar la enfermedad.

A parte de ventajas, podemos encontrar algunos inconvenientes. El más común es la tendencia al sobrepeso. Después de castrar o esterilizar a un perrito o gatito, debemos controlar mejor su comida y la cantidad que le damos porque tienden a tener más apetito y a reducir su ejercicio. Si has castrado o esterilizado a tu perrito, te recomiendo que le des una dieta natural , a través de la cual se puede regular mucho mejor su apetito. Otra desventaja es el riesgo de la cirugía en sí, aunque es un riego muy bajo si tu perrito o gatito está sano, debemos de ser conscientes que pasará por una anestesia y por una cirugía.

Se ha popularizado la opinión de que los perros agresivos, si se castran, se vuelen más tranquilos y les desaparece la agresividad, pero esto no tiene por qué ser así. Pueden mostrarse agresivos por muchos factores, como por ejemplo, por miedo (y la castración no tendría nada que ver). Solo en algún tipo de agresividad muy concreta en machos, la castración podría ayudar a mejorar ese comportamiento indeseado. También, hay que valorar el carácter del perrito o gatito, ya que al quitarle las hormonas sexuales podría verse afectado. Por ejemplo, se ha visto, que en perritos que tengan miedos, será mejor evitar castrarlos porque sus miedos podrían aumentar ante la falta de hormonas sexuales.

Por todo esto, no hay una opción mejor ni peor, lo mejor será hablar con un profesional veterinario e incluso con un etólogo si existen problemas de conducta, para saber cuál es la mejor opción para cada perrito o gatito. Como cada peludito es un mundo, será una decisión a tomar de forma muy individualizada.


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